Gracias por vuestros comentarios, por todos, y en todos los lugares (blogs, grupos, foros, etc.) donde los habéis hecho. Me resulta complicado contestar a las palabras que estáis dejando. El significado y la procedencia de esos retales… ¿Que decir?. ¡Me tenéis emocionada!.
Ya comenté que no quería llegar a pasarme de un cierto grado de intimismo, entre otras cosas, y a muchos/as de vosotros/as ya os lo he comentado en alguna ocasión, porque me da mucho pudor. El anonimato es un buen aliado. Pero el alias de “El vuelo de la Libélula” no deja de ser un seudoanonimato. Cierto es que tan sólo una reducida parte de “mi mundo” participa del mundo de los blogs. Pero también es cierto que esa parte, por no decir la mayoría, de los que lo hacéis, me conocéis. Bien personalmente o bien por mi participación en foros y grupos con mi identidad –no la real, porque esta también lo es-, pero sí, oficial.
Ese pudor, la vergüenza que da el sentirse desnudo/a, que quería evitar intentando no entrar en cuestiones excesivamente íntimas, veo, sobre todo a raíz de vuestros comentarios, que va a ser imposible apartarlo. Entre otras cosas porque ¿qué hay más íntimo que “la aventura de convertirse en familia”, que es, al fin y al cabo, lo que me ha llevado a escribir estas páginas?. De modo que, aunque ruborizada, continuaré quitándome ropa.
Gracias por considerarme una persona valiente y solidaria. Creo serlo, pero desde luego no por adoptar. En realidad en más de una ocasión me he llegado a sentir egoísta. Porque, ante todo, estoy cumpliendo el deseo de ser madre. El ser madre y el ser madre adoptiva es algo que siempre he tenido claro. No sabía ni en qué momento ni en qué circunstancias de mi vida, si sería estando casada, o incluso cuando ya tuviera algún hijo biológico, o soltera, como es el caso, pero nunca he tenido dudas respecto a la adopción.
Por otro lado, son muchos/as los/as niños/as que, como yo, necesitan y desean formar una familia. Pero, a diferencia de mí, ellos y ellas tienen el derecho a tener una familia, a vivir en un ambiente de protección, a sentirse queridos. La de Beatriz San Román es una de las mejores definiciones que he leído de adopción, “un puente que une una necesidad y un deseo: la necesidad que un niño tiene de encontrar una familia y el deseo que tiene el adoptante de ser padre”

Septiembre 7, 2008 at 9:53 am
Bueno, creo que si es valentía…
No cualquier mujer estaría dispuesta considerar como hijo a un ser no nacido de ses entrañas, y menos sin una razón biológica que la obligue a ello.
Por ello, sigo pensando que es una decisión muy loable y que dice mucho en tu favor, aunque haya también razones “egoistas” para ello.
En cuanto a tu anonimato, por supuesto que eres totalmente libre de mantenerlo si ese es tu deseo.
Un saludo.
Septiembre 8, 2008 at 2:16 pm
Es complicado mantener los límites de la confidencialidad en determinadas ciscunstancias…, pero eres tú quien lleva el timón de este barco y navegará por aquellos mares que tú quieras navegar, y atracará en las tierras en las que te encuentres a gusto.
Respecto al hecho de ser madre independientemente de tener pareja o no, yo también lo he tenido siempre muy claro, pero abarcando las dos posibilidades que existen: la adopción y la fecundación.
Con la primera me he desmoralizado en múltiples ocasiones por los requisitos que se han de cumplir y que hoy por hoy veía lejanos en mí. No son pocos los casos en los que las trabas burocráticas han mermado en relaciones o en la paciencia de muchas personas en esas eternas esperas. Sin embargo, tú me abres una nueva ventana donde asomarme y donde aprender todo lo que pueda para cuando pueda estar en disposición de hacerlo.
Es por este motivo por el que siempre he tenido más en mente el tema de la fecundación (aunque ni siquiera sé si biologicamente es una opción para mí), pero ahora mismo no es un buen momento para desempeñar óptimamente este papel por mucho que lo desee.
Tampoco he podido entender nunca algunas de las exigencias que se le ponen a los adoptantes que con mejores o peores condiciones económicas, a buen seguro de lo que les sobra es muchísimo amor para dar. Hay muchas familias humildes que han sacado varios hijos propios adelante, pero parece que cuando se trata de una adopción no son buenos candidatos… Cuantiosos/as niños/as quedan sin una familia por unos requisitos que no cumplen muchísimas de las familias biológicas.
Bueno, que me estoy enrollando un poco…, perdón, si consideras el querer ser madre como egoísmo por querer algo que te beneficie…, no te quietes méritos…, de todas maneras creo que en ningún otro caso, un acto de egoísmo provoca a la vez un acto tan solidario y esperanzador para el beneficio de otras personas.
Mucho ánimo…
Septiembre 8, 2008 at 9:52 pm
Hablando de deseos ¿qué me dices del deseo ser titos y titas adoptivas que ha despertado en todos nosotros tu estrella de oriente?
Por cierto, si desear ser madre es de egoístas.. pues que quieres que te diga ya somos dos egoístas
Te quiero
Septiembre 10, 2008 at 6:48 am
Hola compañera de viaje, en este largo pero precioso camino que es la adopción. Quiero felicitarte porque me encanta como expresas tus sentimientos y desearte toda la suerte del mundo y con tu permiso me gustaría enlazarte a mi blog.
Un abrazo de otra futura mamá adopvietnamita.
Mari
Septiembre 10, 2008 at 7:49 am
Hola Mari,
desde luego que lo tienes.
Yo no te lo pedí en su momento,perdona por el atrevimiento, pero me pareció de obligada lectura tu blog, fue uno de los que me han orientado más y me han animado a escribir.
Muchas gracias por compartir la espera de tu tesoro vietnamita
Septiembre 10, 2008 at 8:06 am
La verdad es que sí es un “egoismo sano” y compartido. Va a ser una niño o una niña muy deseado y ¡vaya si va a tener titos y titas! Con los que la futura mamá, desde luego, contará
Lucy, ante todo gracias. Entre los amigos en común y tus comentarios te voy conociendo, y me encantaría hacerlo personalmente en breve.
Te entiendo perfectamente, comprendo todo el maremágnun de sentimientos y la cantidad de dudas, de opciones, y de no opciones. Pero todo llega. Yo he sido educada en la religión católica y además he tenido oportunidad (por estar toda mi vida en un colegio de monjas) de conocerla bien y convivir con ella. Con el tiempo, y el conocimiento, una se aleja o se acerca. En mi caso me volví bastante agnóstica, pero intento recordar y mantener lo que creo que hace bien. Entre ello, un relato del Apocalipsis, que dice que “cada cosa tiene su momento”. Y ese momento siempre llega, aunque no sepamos en qué forma, tiempo, compañía, posibilidades y procedimiento. Tu momento está al llegar.
Septiembre 10, 2008 at 9:43 am
Quizá sea una cuestión de valentía, no lo sé, a mí me parece más bien un deseo de dar, de compartir… y supongo que también de ayudar. Lo primero que me llamó la atención fue la madurez y la seguridad con que lo contabas. Es de admirar.
Por otra parte, el destape llegará hasta donde tú quieras, hasta donde te sientas cómoda. Yo estoy encantada de verlo porque así te conoceré mejor. Un besote
Septiembre 11, 2008 at 6:07 pm
Hola ,
Gracias por tu mensaje en mi blog. Te descubrí ayer por la noche y te pensaba escribir un mensaje pero creo que al final te has adelantado, Je! Je!! . Yo también te enlacé en mi blog.
Realmente, encontrar tu espacio me ha resultado revelador, no sólo por el contenido sino por el continente. Creo que la forma de expresar tus sentimientos es muy especial así que te seguiré de cerca……
Te deseo mucha suerte en tu camino
Y^en
Vietnam Unidos Para Siempre
Septiembre 14, 2008 at 10:36 am
Te deseo que ese egoísmo no te abandone y siga apoderándose de ti, y con él crezca también su derecho a tener una familia (titos/as incluidos/as)
y sacie tu necesidad de ser madre.
Un beso