Con este blog, que, por lo que dicen (yo sigo de momento siendo una ignorante en lo que a prestaciones informáticas se refiere), es más versátil que el anterior, los comentarios que queráis hacer se pueden incorporar con mayor facilidad. Pero lo que sin duda me ha terminado de convencer para hacer la mudanza es que este nuevo espacio me permite contar con el asesoramiento de verdaderos expertos que lo trabajan, y cómo, día a día. En concreto cuento con el saber, y el saber dedicar tiempo y paciencia, de una amiga. Una compañera de viaje de la que sabes que no sólo acompaña en el camino sino que es de esas con las que cruzas la mirada y la sonrisa cuando llega o sale el tren porque simplemente, siempre, está. Como es, precisamente, la que me ha aconsejado eliminar los nombres propios, no la mencionaré. Tampoco hace falta hacerlo.
Pensándolo bien, a la larga es mejor porque podría pecar de pesada y perder la fuerza que hizo que me sobrecogiera cuando la escuché y la eligiera para la página. Elegida por ser una canción que hace que te invada la sensación de soledad no deseada, de estar totalmente perdido/a en medio de la gente… y de poder cambiar esa sensación, de poder cambiar este mundo loco, de poder ampliar tu mundo.
Y hoy dedicada a mi maestra bloguera
Septiembre 2, 2008 at 11:16 pm
“Elegida por ser una canción que hace que te invada la sensación de soledad no deseada, de estar totalmente perdido/a en medio de la gente… y de poder cambiar esa sensación, de poder cambiar este mundo loco, de poder ampliar tu mundo.”
Tu si que eres una maestra del buen hablar
A veces nos quedamos amarrados en esos puntos suspensivos y nos cuesta seguir adelante y mientras el tiempo pasa, sólo puedes ver oscuridad. Hasta que llegan luces esperanzadoras como tú…y la noche empieza a hacerse día… Eres mi heroína
Por cierto, estoy pensando en pasarte la factura de los pañuelos de papel
Te quiero
Septiembre 3, 2008 at 5:50 am
Madre, la oscuridad sólo existe si cerramos los ojos a la vida. Hay veces que aunque nos cueste seguir adelante hemos de mantener los ojos bien abiertos, pues siempre hay algún rayo de luz al que acogernos. Espero que tengas muchos haces de luz.
Felicitaciones por el traslado realizado…, así también recupero “mi identidad”